lunes, mayo 07, 2012

La mente, mi gran enemigo

El domingo era la primera prueba de fuego con la MTB, para ver que tal estoy de cara al Soplao.

El viernes había recibido la noticia en el curro, de que a lo mejor el fin de semana del Soplao me tocaba viajar a Zurich para una reunión. Y como tenemos ese aeropuerto internacional con tanto vuelos a Cancún, pero tan pocos a lugares de negocios de Europa, pues me toca viajar el domingo. Y como Iberia esta de huelga los lunes, resulta que te pones a buscar vuelo el domingo y esta todo petadísimo, y que igual me toca irme a las 9 de la mañana el domingo a Zurich. Total que se me jode (hablando en plata) el Soplao.

No quería pensarlo mucho, no fuese a suspenderse la reunión, así que yo quería seguir con mi entrenamiento; y para no cegarme mucho ni pensar demasiado, el sábado por la tarde preparé la bici, la mochila, la bebida, la comida, la ropa, el track, todo listo, para levantarme el domingo y llegar cuanto antes a la Pedriza.

A las 8:05 ya estaba pedaleando, mi idea eran cinco horas encima de la bici, con dos subidas a la Pedriza en sentido horario, que ya había probado con Marek y los SinPedrolos, y que tanto me gustó.

Esta ruta lo que tiene de "malo" es que empieza muy fuerte, en 200 metros ya estás subiendo rampas continuadas durante 5 kilómetros a una media del 10%, así que claro el corazón se te pone a 1000. Menuda sudada para empezar. Al llegar al primer descansillo a los cinco km, me tocó parar a ponerme los guantes de verano. No es que hiciese mucho calor pero me estaba cociendo por culpa de las rampas iniciales.

Luego otro par de rampas, y empieza la cabeza a dar guerra, "que mal vas", "te veo flojo, flojo", "así ni de coña", el caso es que me planto en la cima sin darme mucha cuenta en poco más de 1:40h. Después viene una primera bajada hasta el río, remontar lo bajado, otro descenso con un par de zetas, y otra subida de un km más o menos hasta llegar al cruce de la subida a la Nava.

Pequeña parada para comer algo, aquí me siento más o menos bien, cansado pero bien, mucho peores sensaciones que con la flaca, eso si, pero no me planteo el no poder hacer una segunda vuelta. A partir de aquí viene un descenso continuado con un montón de zetas hasta el aparcamiento. Anda que no hacía tiempo que no bajaba con la gorda, las ruedas han respondido genial, mucho mejor esta cubierta que la small block 8 que tantos sustos me ha dado.

Llego al aparcamiento, y empiezo la siguiente vuelta, pero ahí me hundo por completo, a los tres kilómetros de subida y justo donde acaba el "asfalto" decido darme la vuelta, mis piernas no responden nada de nada.

Decepcionado, pero dentro de lo que cabe para eso son estas pruebas no? Para saber como estas, me he visto muy muy flojo de fuerzas, y con la cabeza muy despistada. Correo al entrenador para que evalúe, pero lo veo muy chungo. Y encima con el viaje el domingo tengo razones de mucho peso para no ir.

Hoy decido, quizás una retirada a tiempo me de un triunfo en la Perico de Agosto. No se, ya veremos...

PD: esta vez no pongo el track porque el GPS en la Pedriza se me vuelve loco y el Garmin Connect no corrige esa locura con lo cual los datos son una mierda. menos mal que tenemos SportTracks para arreglar esos desastres.

1 comentario:

  1. No todos los dias son iguales... espera a oir el veredicto de tu entrenador. Un dia te puedes comer la pedriza y al dia siguiente te quieres morir.

    y te lo dice uno que ha subido las zetas de la pedri dos veces y telita marinera.

    Una retirada a tiempo siempre es una victoria y aunque toque el orgullo, si al final no vas...a la siguiente arrasaras!!

    Un abrazo colega

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