lunes, octubre 24, 2005

Un domigo

Un domingo te levantas normalmente tarde. Es lo que piden los domingos, levantarse tarde, vaguear un rato en la cama, comer, echar la sieta y dejar que las horas pasen sin hacer nada.

Este domingo ha sido diferente, nos levantamos a las 9 y media de la mañana, arreglamos la casa, por fin recogimos los cables del home cinema, pusimos la alfombra, y ya el salón parece incluso más habitable, poco a poco, y sin ningún agobio la casa es casi casi parte de nosotros.

Luego plancha, 2 horas de plancha, que duro es esto. Y de repente la idea genial del día, por supuesto de ella, que yo lo de las ideas geniales una al mes como mucho. Comer fuera, algo de compras y volver a casa por la tarde tranquilamente disfrutando del tiempo tan bueno que nos regala San Frutos.

Y si, fué un domingo diferente, un domingo alegre, un domingo sin pensar "jo mañana lunes, que rollo".

Un domingo cualquiera