lunes, febrero 27, 2012

Morcuera con la flaca

Por fin llegó el día, cuando me compré la flaca sabía que antes o después me tocaría enfrentarme a un puerto de primera con esas rueditas de 23mm.

El elegido era Morcuera, un puerto de la sierra de Guadarrama que sin tener unas rampas extremadamente duras, si que tiene una longitud adecuada  (10km desde el puente de Miraflores, 17 desde Soto) y una pendiente que se mueve entre el 8-10% con algún pico del 14%.

Yo comienzo la aventura en Tres Cantos, aparco a la puerta de la que durante 4 años fue mi segunda casa (Siemens). Le meto un poco de presión a las ruedas (7 bares) y en marcha. En teoría iba a ser un fin de semana soleado, pero según arranco y enfilo hacia Colmenar, lo único que veo son unas nubes a la altura del puerto de Navacerrada, que están descargando lluvia. Menos mal que no me he flipado y me he traído mis tres capas de ropa, más el chubasquero.

Como siempre hago el recorrido por el carril bici hasta Soto, hoy con muchísimos menos ciclistas que el fin de semana pasado, anda que no se notan las horas de luz, y que la gente tiene más tiempo y no madruga tanto. Bueno el caso es que en Soto es donde cambia mi ruta habitual, en vez de dar la vuelta, toca seguir hacia Miraflores, algunas altimetrías toman el inicio del puerto desde aquí, y la verdad es que desde aquí hasta la cima es un no parar, excepto la minibajada hasta el puente del río Guadalix.

De camino a Miraflores a la altura del túnel del AVE me encuentro con la grupeta de Sanferbike, con los que ruedo unos kilómetros, ellos han salido de Soto y van fresquetes, me cuentan que subirán Morcuera y Navafría seguramente. Anda que no se nota ir en grupo, los kilómetros entre Soto y Miraflores se me hacen cortísimos.

En cuanto cruzamos el puente los pierdo de vista, aquí es donde empieza el puerto en la mayoría de las altimetrías, y aquí es donde se esconde la trampa del día, el track que me había pasado Jorge, en vez de seguir por la carretera principal hasta la plaza del pueblo, justo donde se decide Canencia o Morcuera, lo que hace es un giro a la izquierda y se mete por una callejuela de cemento con un cuestón del tres. Ya no me da tiempo a cambiar de desarrollo así que a tirar de... de todo que leches. Rampón del 20% que me recuerda a la trampa que les pusieron el año pasado a los ciclistas en la vuelta al País Vasco, donde por primera vez vi profesionales echando pie a tierra. Después de unos 200m el cuestón se acaba y vuelves a la carretera principal.

De aquí en adelante el puerto me sorprende con algún repecho duro del 12-14% pero en general el marcador dice todo el tiempo 9-10%. Se supone que tengo que subir sobrado según el entrenador, pero yo voy con los nervios de no tener suficiente fuerza en las rampas finales. Subo tranquilo, en algunos momentos atrancado, casi no hay coches, y sólo me adelantan 4 ciclistas que ya me habían adelantado en Colmenar, seguro que ya traen Canencia en las piernas. El caso es que me estoy obsesionando un poco con los kilómetros y los gradientes, así que coloco el Garmin en modo mapa, y a tirar de piernas sin más.

En general la subida muy bien, un poco de calor que me obliga a abrirme la ropa, en verano los kilómetros finales tienen que ser duros porque no hay sombras, y cuando me quiero dar cuenta después de un giro veo al fondo las rampas finales y varios coches en el parking, eso debe de ser la cima, calculo que unos 2km quedan, en este último tramo me encuentro muy bien de piernas y aumento la cadencia y el desarrollo, y termino esprintando. ya se que es absurdo, pero para mi es un reto superado, significa mucho más que un puerto, por eso me grito "Bien Rubén, bien!!!" y me aplaudo y todo. Menos mal que casi no hay gente en la cima jejeje, sólo me ha visto un andariego, que se para a hablar conmigo y al que aprovecho para pedirle que me haga una foto en el cartel. Resulta que es ciclista y me cuenta que el sabe que es un puerto duro, que con los desarrollos de antes era muy difícil, pero que ahora con sus años puede seguir disfrutando de estas subidas gracias al compact.



Es una de esas cosas que ha popularizado aún más el cicloturismo, el compact nos permite rodar decentemente en llano y afrontar subidas duras de una manera un pelín más cómoda. No nos engañemos, pedales hay que dar igual, pero ayudar, ayuda.

No quería quedarme frío, así que enseguida me abrigo, y para abajo, otro reto, primer descenso serio con la flaca, y muy muy contento, es muy noble en las trazadas, con los baches se porta bien, nada nerviosa, quizás para un pro demasiado "lenta", pero a mi me va de lujo, y las frenadas que es lo que más miedo me daba, muy bien, evidentemente no son discos, pero en cierto modo mejor, porque todo es más por sensaciones, tienes que adelantar un poco la frenada, pero el tacto no es duro, es muy suave y sobre todo muy progresivo, sientes muy bien los frenos. Así que en un momento estaba en Guadalix de la Sierra. Es una pena lo poco que dura lo bueno, subes durante una hora y pico y bajas en 15 minutos...

Ahora ya estaba la ruta hecha, sólo quedaba el San Pedro y para casa, el cerro me pareció un remate perfecto de ruta, con alguna rampita dura, ideal para rematar con buenas sensaciones, y luego en el carril hasta Tres Cantos intenté exprimirme un poco yendo en plato grande todo el tiempo.

Total 4:26 con casi 1500 metros de acumulado y una media de 152 ppm:



También usé la App de Bkool del iphone, increíble que con 3G y GPS activado en 4:30 sólo gastó un 25% de batería. Según sus datos en la App móvil 230W de media, aunque luego una vez subida al portal de Bkool me da otros datos:




En resumen, muy muy contento, una muesca en la culata, primer puerto de primera subido con la flaca, primer descenso, apenas descanso y cansado pero no excesivamente. El domingo que viene más.